Las patatas entraron por Flandes a Europa, cuando Juan de Molina le hizo llegar desde Canarias a su hermano que vivía en Amberes tres tipos de tubérculos procedentes de América. Cuenta la leyenda que el origen de las patatas fritas tuvo lugar a orillas del río Maas, cuyos habitantes freían habitualmente el pescado del río. El invierno de 1750 fue especialmente frío y las aguas se congelaron. Los pescadores belgas idearon freír las patatas con forma de pececitos para hacer soñar a sus estómagos, dando lugar a la patata frita tal y como la conocemos hoy.
En la ciudad de Brujas está el único museo del mundo dedicado a la patata frita, el Friet Museum , que pese a su pinta de turistada total sorprende al mostrar de forma rigurosa el origen histórico, el papel en la alimentación mundial....

Qué grande, la humilde patata.
Y qué mal se lleva con mi báscula....